Torre de canciones


Nina Persson – Dead Leaves and the Dirty Ground (The White Stripes)

Nina Persson – Dead Leaves and the Dirty Ground (The White Stripes)
Reconozco que nunca le he prestado la atención necesaria a The White Stripes ni a todas esas mil cosas que hace Jack White. Posiblemente sea una mezcla de pereza al saber que voy a sentir la necesidad de profundizar, y que mientras yo me pongo al día él seguirá produciendo y produciendo sin dejarme cerrar la categoría “Jack White” en mi cabeza. Pero supongo que lo tendré que hacer en algún momento.

La verdad es que al principio (hace todos esos años) ni siquiera creí que me pudiesen gustar The White Stripes. Los singles engañan mucho, los singles son demasiado ruidosos y directos, los singles dejan solo intuir al oído atento que hay algo más. Y todo ese rollito del rojo y el blanco y esos misterios sobre la relación entre Jack y Meg. Puf. Pero luego leí a Jack decir que lo del rojo y blanco era precisamente para eso, para despistar, para que nadie se diese cuenta de que en realidad hacían blues y demás música antigua. Muy bien hecho. A mí me han despistado durante mucho tiempo.

La versión de Nina Persson (sabes quién es, sí, esa chica sueca que cantaba en The Cardigans) no me convence nada. No me gusta el ruido, ya te lo he contado, y aquí hay momentos más ruidosos que en la original (pincha, pincha, que el vídeo es de Gondry) Más dañinos. Innecesarios. Después canta y lo arregla todo un poco, pero me sigo quedando con la otra. Aunque lo bueno de esta es descubrir que es la banda sonora de una peli sueca protagonizada por Nina, “Om Gud vill” (“Si Dios quiere”), con bastante buena pinta.



The Sarcastic Dharma Society – Our house (Crosby, Stills, Nash & Young)

The Sarcastic Dharma Society – Our house (Crosby, Stills, Nash & Young)
No es exacto, pero pocas cosas lo son. Ni hay un patio con dos gatos ni un hombro sobre el que descansar. Y aunque hay una primera persona, no es plural, sino singular. Pequeños detalles, eso es todo. Aunque no haya ninguna chimenea que encender, sí que entra el sol a raudales por las ventanas. Y también habrá flores y plantas y canciones de amor. Ni siquiera es una casa, claro, pero será un hogar.

“Our house” es una de mis canciones preferidas, de esas que sacan a relucir toda mi intolerancia cuando alguien me dice que no le gusta. No lo puedo entender. La melodía me parece perfecta y universal, y la letra tan llena de luz y tranquilidad. Cualquier casa que se inaugure con esta canción será una casa feliz. Y punto.

Cualquier versión de esta canción tiene que quedar peor que la original, pero la verdad es que esta me gusta bastante. Le faltan las armonías vocales, pero aumenta la sensación de casita acogedora. The Sarcastic Dharma Society ya han estado por aquí, ¿recuerdas? Es ese chico que había planeado grabar una versión al día. Y por eso y por Dharma nos cae muy bien. Su casita seguro que tiene gatos en el patio.



Ida Maria – Sweet about me (Gabriella Cilmi)
marzo 9, 2010, 8:15 pm
Filed under: gabriella cilmi, ida maria, sweet about me

Ida Maria – Sweet about me (Gabriella Cilmi)
Ida Maria nació una semana antes que yo. Gabriella Cilmi 7 años después. Y sin embargo llegan las dos a la vez. Ida Maria desde Noruega, Gabriella desde Australia. Ida Maria te hará bailar y saltar y desmelenarte, Gabriella no lo sé. De ella solo conozco “Sweet about me, igual que tú. ¿Quién no conoce “Sweet about me”?

Ida Maria hizo esta versión en un programa de la BBC. Y es una versión fantástica porque a ella le pega más decir que no tiene nada de dulce que a la otra pequeña adolescente. Ya sabes. “No hay nada dulce en mí”, asegura Cilmi con sus 17 añitos. “Ohhh… qué mona”, sonríe el resto. Y no es su culpa, pobre, pero ser adolescente es duro. Nadie se cree que ya seas mayor y te rodean de sonrisas condescendientes en el mejor de los casos. Lo bueno de la adolescencia es que se cura con el tiempo. Ya casi eres adulta, Gabriella, aguanta un poco más.

Ida Maria podría tener 17 años, pero como tiene 25 (¡tantos!) ya puede hablar más en serio. Y entonces hace canciones fantásticas como “Oh, My God” o I like you so much better when you’re naked” (¡claro!). Y no es rubia ni nada así, que eso siempre alarga la adolescencia a ojos adultos, y siendo noruega tiene que significar que es mucho más madura aún. En realidad está en lo mejor de la vida, semana arriba semana abajo. Y no, no es nada nada nada dulce. A ciertas edades ya no lo somos.



Ollie Barbieri & The Ukulele Orchestra of Great Britain – True (Spandau Ballet)


Ay, es mi pequeño (¡pero fuerte!) espíritu adolescente el que hace que necesite no solo enseñarte esta versión, sino recomendarte una vez más Skins. Aunque solo sea para aprender inglés de ingleses y no de americanos, aunque solo sea para ver cielos grises y adolescentes mucho más perdidos de lo que la mayoría de nosotros hemos estado nunca.

Ollie Barbieri es el chico que canta. En la serie es JJ y es un poco autista o con algún tipo de problema psicológico al que nunca ponen nombre. Pero en este episodio dedicado a él (cada episodio es para uno de los personajes) por fin le va bien. Le cuesta, eso sí, pero al final lo consigue. Aunque necesite que The Ukulele Orchestra of Great Britain le acompañe en su serenata. Aunque desafine un pelín en algún momento. Ollie había dicho de broma que tocaba el ukelele y los guionistas creyeron que era cierto y escribieron este episodio. Así que tuvo que aprender.

La canción elegida, True de Spandau Ballet, es perfecta. O no. Es simplemente el tipo de canción que imaginas que un personaje como JJ podría tocar. Algo anticuado, algo de los 80, algo que seguro que le gusta a su madre. Afortunadamente, la chica no se asusta y todo acaba como debe. Qué bonito es lo clásico. Y qué perfecto es lo clásico mezclado con versiones al ukelele de canciones de los 80.



Bright Eyes – Papa was a rodeo (The Magnetic Fields)

Bright Eyes – Papa was a rodeo (The Magnetic Fields)
He escuchado bastantes versiones de Papa was a rodeo y creo que ninguna se acerca a la perfección de la original. Hay canciones así y es algo maravilloso, aunque para mí sea un poco frustrante no poder dejar de presentarte versiones. Quizá debiera dedicar algún día a “las originales inversionables”. O no, claro, mejor no.

En realidad debería haber dejado de lado esta canción y haber pasado a cosas más fáciles, pero todo (¡todo!) tiene una razón de ser en este mundo y, de vez en cuando, somos capaces de saber cuál es. El otro día, antes de ver/escuchar a Joan Baez, Tera me preguntó a qué grupo o cantante no podía parar de escuchar últimamente. Y no supe bien qué responder, tuve que recurrir al iPod y ni siquiera allí encontré inspiración. Estoy en una etapa algo regresiva y me siento mal al contestar que últimamente solo escucho a Belle and Sebastian. Porque ni siquiera es cierto.

Entonces pensé en cómo Bright Eyes me han acompañado en los últimos años, y en cómo The Magnetic Fields se han colado también. La noche antes del concierto de Joan soñé con una fiesta de pueblo y un escenario pequeño. ¿Quiénes tocaban? The Magnetic Fields. Hablábamos con ellos y después Stephin Merritt tenía una crisis de ansiedad y se tenían que marchar. Las bandas que se cuelan en mis sueños siempre valen la pena.

Bright Eyes no es esto que estás escuchando, Bright Eyes es mucho mejor que esta versión en la que de pronto no hay sentimientos. Bright Eyes es una voz rota y maldita y condenada y letras de esas tan country. Como la letra de “Papa was a rodeo”. El espíritu nómada al que tantas veces acudimos.



Joan Baez – It’s all over now, Baby Blue (Bob Dylan)
marzo 5, 2010, 1:25 pm
Filed under: bob dylan, it's all over now baby blue, joan baez

Joan Baez – It’s all over now, Baby Blue (Bob Dylan)
¿Por dónde empezar? ¿Por la razón por la que saco a Joan Baez? ¿Por la canción? ¿Por la foto? Numeremos. Las cosas numeradas (o letradas) son siempre más sencillas.

1. ¿Por qué Joan Baez hoy? No, claro que no siempre hay una razón clara y definida para mis actualizaciones, pero hoy sí. Esta noche veré a Joan Baez. O más bien la escucharé, creo, porque comprar una de las tres últimas entradas en un teatro no suele ser señal de buena visibilidad. Pero no importará, podré imaginármela así, con la melena larga y negra, y podré hasta imaginarme a Bob (que se escapa de sus rivales en este blog) tocando la guitarra a su lado. A este Bob, el jovencito que aún no se ponía gorritos de Papá Noel.

2. ¿Por qué esta canción? Joan Baez otra cosa no habrá hecho, pero versiones unas cuantas. Solo con las versiones de Dylan cualquier persona habría tenido un buen dolor de cabeza a la hora de escoger solo una, pero ¡ja! eso no me pasa a mí. It’s all over now, Baby Blue es una canción importante en mi vida. Por alguna razón, desde hace algo más de diez años, cada vez que paso por algún episodio puntual desagradable en mi vida, al ir acercándome al final, esta canción (con la voz de Joan Baez) suena en mi cabeza. Exámenes, tests de resistencia en Educación Física, pruebas médicas, entrevistas de trabajo… Al final siempre la escucho diciéndome que todo se ha acabado ya y me siento mucho más tranquila y hasta feliz. (Y sí, sé que la letra no se refiere a eso, pero qué sé yo).

3. ¿Por qué está Bob Dylan en la foto? ¡No seas así! Es bonito que estén la versionadora y el versionado juntos, es bonito que sean tan jóvenes y adorables, es bonito que se sigan queriendo tanto a pesar del amor, de las diferencias, de las decepciones, de los años.



OK Go – The Lovecats (The Cure)
marzo 3, 2010, 8:31 pm
Filed under: ok go, the cure, the lovecats

OK Go – The Lovecats (The Cure)
OK Go son un grupo con un problema enorme, que es que posiblemente sus canciones nunca lleguen a estar a la altura de sus vídeos. O que sus vídeos llaman tanto la atención que lo que una persona busca al acabar de ver uno, no son más canciones de OK Go, sino más vídeos. Ya sabes, son esos chicos que bailan con cintas de correr o en el patio de su casa. Pero quién soy yo para decir que su música no es tan buena, si nunca he escuchado más canciones que las de los videoclips.

Ayer presentaron su última creación audiovisual. Mientras de fondo suena “This too shall pass” (y es un título realmente optimista, jolines), vemos un enorme gigantesco fantástico y real efecto dominó que empieza, claro, con unas fichitas de dominó y termina con momentos apoteósicos. En mes y medio un equipo de 50 personas (músicos, ingenieros, ¡físicos!) crearon y probaron esta maravilla hasta la toma final. 4 minutos ininterrumpidos. Puedes ver el vídeo aquí.

Para su versión de The Lovecats no hay ningún vídeo, así que nos tendremos que concentrar en la música. A pesar de que falte algo básico (¿dónde están los maullidos?), la verdad es que les quedó bien. No es una versión que vayamos a recordar siempre como todos sus vídeos, pero eh, aquí hay talento. Y ellos son tan simpáticos y adorables que en realidad tampoco importa.